Hardware y sistemas operativos
Incluye los componentes físicos como CPU, memoria RAM, almacenamiento, placa base, puertos y periféricos; todo lo necesario para que la computadora funcione. Sistemas operativos: software que gestiona el hardware, permite ejecutar aplicaciones y facilita la comunicación entre el usuario y la computadora. Ejemplos: Windows, Linux, macOS.
Conexión a la red
Describe cómo los dispositivos se conectan entre sí mediante cables o Wi-Fi, y cómo las tarjetas de red y switches permiten la comunicación dentro de una LAN.
Conexión a Internet a través de un ISP
Explica cómo los proveedores de servicios de Internet (ISP) conectan una red local a Internet, usando módems, routers y direcciones IP públicas.
Direccionamiento de red
Conceptos de direcciones IP, máscaras de subred y puertas de enlace; permiten identificar dispositivos y enrutar el tráfico correctamente en la red.
Servicios de red
Funciones como DHCP, DNS, correo electrónico y servidores web que facilitan la administración y el uso eficiente de la red.
Tecnologías inalámbricas
Redes Wi-Fi, Bluetooth y otras tecnologías sin cables; incluyen estándares, frecuencias y consideraciones de cobertura y seguridad.
Seguridad básica
Protección de la red y los dispositivos mediante contraseñas, firewalls, antivirus y buenas prácticas de configuración para evitar accesos no autorizados.
Resolución de problemas de la red
Métodos para diagnosticar y solucionar fallos de conectividad, lentitud o errores en la red; incluye herramientas como ping, traceroute y análisis de cables y hardware.
Internet y sus usos
Explica qué es Internet, cómo funciona como una red global de redes y cómo conecta dispositivos en todo el mundo. Describe los proveedores de servicios de Internet (ISP), sus funciones y cómo entregan acceso a los usuarios finales, además de los diferentes usos cotidianos del Internet como comunicación, acceso a información y servicios en línea.
Soporte técnico
Presenta el rol del técnico de soporte, especialmente en el contexto de ISP o redes empresariales. Detalla las funciones del soporte técnico, cómo interactuar con clientes, el uso del modelo OSI para diagnosticar problemas y metodologías para resolver fallos de conectividad y servicios, incluyendo el registro y procedimientos cuando se atiende al cliente
Planificación de una actualización de red
Planificar una actualización de red implica realizar una auditoría inicial del hardware y software para detectar cuellos de botella y equipos obsoletos. El proceso continúa definiendo objetivos de escalabilidad y seguridad, diseñando una arquitectura con redundancia que soporte el tráfico futuro. La implementación debe ejecutarse en fases y ventanas de mantenimiento para minimizar la interrupción del servicio, contando siempre con un plan de reversión. Finalmente, se realizan pruebas de rendimiento y seguridad para asegurar que la nueva infraestructura opere de forma óptima.
Planificación de la estructura de direccionamiento
Para planificar la estructura de direccionamiento, primero debes definir el uso de IPv4 frente a IPv6 y establecer un esquema jerárquico que facilite la gestión. Es crucial asignar rangos específicos para diferentes funciones (servidores, usuarios, IoT, invitados) mediante el uso de VLANs y subredes, lo que mejora la seguridad y reduce el tráfico. Debes reservar espacio para el crecimiento futuro y decidir qué dispositivos llevarán IPs estáticas (infraestructura) y cuáles dinámicas vía DHCP. Finalmente, documenta cada segmento para agilizar la resolución de problemas y evitar conflictos de IP.
Configuración de dispositivos de red
La configuración de dispositivos comienza con el aseguramiento del acceso, estableciendo contraseñas robustas, cifrado SSH y eliminando servicios innecesarios. Luego, se aplican los parámetros de la estructura de direccionamiento mediante la asignación de IPs, subredes y VLANs en cada puerto e interfaz. Es vital configurar el enrutamiento y las reglas de firewall para controlar el flujo de tráfico y garantizar la conectividad entre segmentos. Finalmente, se habilitan protocolos de gestión y monitoreo y se realiza un respaldo de la configuración final para facilitar recuperaciones ante desastres.
Enrutamiento
El enrutamiento consiste en definir el camino que seguirán los datos entre diferentes redes mediante el uso de tablas de rutas en los routers. Para una actualización, se debe elegir entre enrutamiento estático (para rutas fijas y simples) o dinámico que se adaptan automáticamente a cambios en la topología. Es fundamental configurar la redundancia (rutas de respaldo) y priorizar el tráfico crítico mediante políticas de calidad de servicio. Por último, se deben aplicar listas de control de acceso para permitir o denegar el tráfico entre subredes según las políticas de seguridad.
Servicios del ISP
La planificación de los servicios del ISP se centra en seleccionar el proveedor y el plan que garanticen la conectividad externa de la red. Es fundamental definir el ancho de banda necesario (simétrico para empresas) y asegurar un Acuerdo de Nivel de Servicio (SLA) que garantice alta disponibilidad y tiempos rápidos de respuesta ante fallos. Se deben gestionar las IPs públicas estáticas para servicios internos (como VPNs o servidores) y considerar la contratación de un enlace redundante con un ISP distinto para evitar cortes totales. Finalmente, es vital verificar que el equipo entregado por el proveedor sea compatible con la nueva arquitectura de la red local.
Resolución de problemas
La resolución de problemas en una red actualizada sigue un enfoque sistemático para identificar y corregir fallos rápidamente. El proceso inicia aislando el problema y recopilando datos mediante herramientas de diagnóstico como ping, traceroute o analizadores de protocolos. Una vez identificado el origen, se formula una hipótesis, se implementa una solución y se verifica que no se hayan creado nuevos errores. Es vital mantener una base de conocimientos documentando cada incidencia y su solución para agilizar futuras intervenciones. Finalmente, se monitorean los logs para detectar patrones proactivamente antes de que afecten al usuario final.
Redes virtuales (VLAN)
Las VLAN (Virtual LAN) permiten segmentar una red física en múltiples redes lógicas independientes para mejorar la seguridad y reducir el tráfico innecesario. Al agrupar dispositivos por función (como administración, cámaras o invitados) en lugar de por su ubicación física, se limitan los dominios de difusión y se evita que usuarios no autorizados accedan a datos sensibles. Su implementación requiere configurar el etiquetado de tráfico bajo el estándar 802.1Q en los puertos de los switches y definir el enrutamiento entre ellas mediante un router o switch multicapa. Esta estructura aporta una flexibilidad enorme, permitiendo cambios en la red mediante software sin necesidad de recablear la infraestructura.